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Calidad y Corrupción, el efecto perverso del cliente comprado

Jorge Pereiro Fecha: 11/04/10 (4490 Lecturas)
(9/0)
mapa de la percepción de la corrupciónNo hace falta tener una adscripción política concreta para convenir que la corrupción es incompatible con la redistribución de la riqueza y la justicia social. Es un fenómeno transversal en lo ideológico e inversamente proporcional al bienestar de los ciudadanos, a mayor corrupción, peor calidad de vida.

Esta relación se observa diáfana y perversa en el mapa de la percepción de la corrupción elaborado anualmente por la organización Transparency Internacional (1).

Sin embargo, si uno suma las cantidades de dinero distraídas del mercado hacia las cuentas corrientes y los bolsillos de los que tomaron la directa para enriquecerse, no le salen las cuentas del empobrecimiento que han generado. Sumémosle también el cobro en sinecuras si hace falta, que tampoco.

Para el que no esté al cabo de la calle de la actualidad española, ya hace un tiempo que abrimos los telediarios con el enésimo caso de corrupción, el Gürtel, homenaje germánico al apellido del cabecilla de la trama, un tal Correa. Pues bien, el Juez ha impuesto una fianza récord a este grupo, de 201 millones de €, un buen pellizco. Que sepamos, este es el presunto robo, porque está pendiente de juicio, de mayor cuantía hasta la fecha. Detrás vendrán otros tantos cientos o miles de trinques indiscriminados, cuya suma es incalculable para el común de mortales, pero insignificante en comparación con el PIB de España.

¿No hubiera sido mejor dar a estos mangantes el dinero que querían? Para el país seguro, esta es la tesis del artículo.


La corrupción sigue generalmente un patrón común. Tenemos por un lado una persona o grupo de personas que ocupan cargos decisorios en una organización (son compradores o adjudicadores delegados), y por el otro tenemos una persona/empresa con más o menos empleados que ofrecen un producto o servicio. Este tipo de corrupción se fragua adjudicando la compra de los bienes y servicios que ofrece uno de los candidatos sin atender a criterios de mercado (a veces no hay ni candidatos, porque todo es opaco o simulado). No se compra o se adjudica el contrato al que tiene la oferta más solvente bajo un criterio de calidad y precio, no!. Se hace discrecionalmente a un candidato para obtener algo a cambio.

Ahora imagínense que usted es el Gerente de una empresa que obtiene los contratos sin atender a criterios de calidad y precio. ¿Qué importancia tiene la calidad del producto para obtener posteriores contratos?, ninguna. El cliente de esta organización es el comprador corrupto. Si el producto no es bueno, el comprador saldrá en su defensa, y no sólo por interés económico, también para ocultar la estafa.

El empresario -por llamarlo de alguna forma- que compra los clientes no tarda en darse cuenta de esta maquiavélica situación. El comprador, el cliente, deviene en defensor de mi producto, magnífico, ¿dónde hay que firmar un nuevo contrato?, y lo que es más dañino, ¿dónde puedo recortar más los costes en mi empresa?. Ya no necesito un sistema de calidad que funcione; trabajadores competentes ¿para qué?, infraestructura ¡la mínima!, motivación del personal ¡que se vayan al psicólogo!

La empresa que compra los clientes es una máquina de generar profesionales frustrados. Conceptos como la planificación y el control operacional pasan a un segundo plano, no interesan demasiado. Eso sí, se trabaja en proyectos para clientes importantes, muchas veces haciendo cosas que no se han hecho antes porque “los jefes” no paran de vender servicios, y con el tiempo llegan incluso a perder el conocimiento de lo que sus trabajadores saben hacer o han hecho.

Fijémonos ahora en la situación del candidato rechazado. Aquél que imbuido por las arengas a la calidad y la innovación, convencido de ello, se afana por crear un sistema de calidad eficaz. No escatima los recursos que son necesarios para proporcionar un producto capaz de satisfacer las expectativas del cliente. Conciente de lo importante que es el precio, saca sus cuentas y obtiene una rebaja en costes por la vía de la eliminación de los problemas de calidad y la mejora de la eficiencia de los procesos. Con la moral bien alta, seguro de que su candidatura es buena, acude al concurso y plas! se cierra la puerta. El contrato se lo ha llevado otro. Otra empresa que tiene un producto de peor calidad y más caro.

Ahora multiplique el caso anterior por mil, o por diez mil, y multiplique el resultado por las decenas de trabajadores frustrados, y en el otro lado por las decenas de empresarios que se dieron de bruces contra la puerta. Coja los dos términos y eleve la suma al cuadrado o al cubo para considerar el efecto “boca a boca” de la experiencia que cada uno relata a sus amistades, y tendrá el resultado total del empobrecimiento generado.

El dinero robado no es el problema, es el mensaje grabado a fuego en la conciencia social.

Para hacer negocios hazte amigo de fulanito. Qué más da el producto, aquí siempre hay trabajo, se haga bien o se haga mal.



(1) Transparency International (TI) es una organización impulsada en 1993 por un grupo de personas que se propuso combatir la corrupción. Desde entonces este movimiento se ha extendido a más de 90 países. TI mantiene el Indicador de Percepción de la Corrupción (IPC), que mide el nivel de corrupción del sector público en 180 países según las percepciones de diversos analistas y empresarios del propio país. IPC es el resultado de 13 encuestas y sondeos elaborados por 11 instituciones independientes. Las preguntas contemplan los aspectos administrativos y políticos de la corrupción, y tratan temas como el soborno de funcionarios públicos, el pago de comisiones ilícitas en las contrataciones públicas, la malversación de fondos públicos, y la solidez y efectividad de las iniciativas contra la corrupción.


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Comentarios

newman
Enviado: 12/04/10 17:25
De:
Envios: 1
 Re: Calidad y Corrupción, el efecto perverso del cliente ...

Jorgue Buen Dias:

 

Desd Colombia un saludo , agraeciendo este articulo que invita a la reflexion acerca de como en nuestra cotidianidad , dejamos de lado nuestros principios y olvidamos lo importante que es ser etico.

 

Muchas Gracias , Compratires algunos apartes en mi blog , en el lugar donde me formo en sistemas integrados de gestion gracias

LEONCITO
Enviado: 16/04/10 1:33
De: México
Envios: 63
 Re: Calidad y Corrupción, el efecto perverso del cliente ...

 

 La verdad es que me da gusto que compartas tu reflexión creo que es una de las cosas que deberíamos hacer de manera más cotidiana el detenernos a pensar sobre los efectos de nuestras acciones.

 aquí habría que añadirle los costos de la no calidad  tanto en la organización proveedor como la organización cliente, etc.

 Ante esto creo como consultores de sistemas de gestión deberías tomar acciones de alguna manera para enfocar a las organizaciones a otros horizontes.

Muchas Gracias por despertarnos nuevas reflexiones.

 Saludos.